Elías Taño

Politizar el dibujo es un ejercicio de honestidad y compromiso. Pensar en la página como un grito. Como una pared capaz de gritar rabia, esperanza. El dibujo se convierte en un campo de investigación política. Una búsqueda de un lenguaje que, por un lado, recupera la mejor tradición de la gráfica contingente; y por otro, trata de revitalizar la impronta y percepción de la sociedad sobre el hecho político. Esto es, alejándose de una gráfica condescendiente. Y creando preguntas que cuestionen las relaciones de poder.

Elías Taño (1983). Ha ilustrado portadas para libros,  y artículos en diversas revistas, así como producido una cantidad ingente de carteles para colectivos sociales y movimientos políticos, campo en el que ha desarrollado gran parte de su vertiente como dibujante. A veces por compromiso con las ideas, otras como encargos, la labor como cartelista ha estado vinculada al activismo y a las luchas sociales, sin olvidar el trabajo para grupos políticos e instituciones públicas, universitarias o empresas que le han propiciado nadar en un mar de contradicciones, en ocasiones aliviado por la posibilidad de sobrevivir escapando de la precariedad (no siempre salvada).

Ha pintado murales en muchas ciudades alrededor del mundo. Desarrolla el audiovisual para la compañía de teatro político Atirohecho. Forma parte de Vendo Oro (organizador de Tenderete, festival de fanzines en Valencia). Y parte del sindicato de dibujantes (APIV).